jueves, 25 de junio de 2009

Escribiendo ilusiones

Llovió, relampagueó, tembló mi cuerpo y se mojo. Traté de verte entre las gotas de agua y los rayos de fé y no lo logré, ahora estoy sentada en una silla casi rota y sin respaldo, pensando y pensando... Ni si quiera te conozco, te alucino, te beso, te rompo en abrazos, te llamo amor a cada minuto de mis vagos sueños instanténeos y ni si quiera te conozco. Estoy escribiendote porque anhelo conocerte y respirarte, quiero que seas mi ispiración, la fuerza que me rompa en pedazos el alma, que me llene de emoción, que palpite mi razón. Hoy me siento ser sonambulo, sentimentalmente loca, desvariada y con muchas ganas de romper en llanto si me miras. Necesito tu música en mi piel, tus acordes en mis dedos, tu tonada en mi vientre, te extraño tanto sin conocerte. Quiero salir a la ventana y gritarte con tu nombre en mi lengua y de ahí saborearte, aunque no estés. Siento querer tantas cosas contigo, y quiero sentir tantas cosas por ti, que pretendo hacer una búsqueda intencionalmente inconciente, tal vés así apareces, como algo momentáneo como una casualidad del destino que planeó reunirnos en un punto exacto, ambos con mucha sed de bebernos, como si fuesemos extraños que chocan un día cualquiera, con el pretexto más incoherente que pueden inventar los locos del amor.

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